jueves, 13 de agosto de 2009

PROLOGO (Dedicado a ti, princesa de mis dias)


Este libro se comenzó a escribir sin una finalidad claramente determinada, allá por el año 2.002 Ya sé que me diréis que ha terminado por ser demasiado morral para poca merienda, pero he de alegar en mi defensa que no soy escritor y que solamente a ratos perdidos me pongo frente al teclado, transcurriendo incluso a veces varias semanas sin escribir una línea.

Por otro lado todo está en manos de mi memoria, en la actualidad muy perjudicada, como ya sabéis. El tratar de hilvanar un largo relato basándose exclusivamente en los recuerdos, no constituye una ventaja, más bien al contrario. Si mis personajes fueran de ficción, podría yo, llegado el momento hacer con ellos lo que quisiera si por alguna funesta alianza de los hados, me viera atascado en un pasaje.

Pero siendo reales los hechos, he de esforzarme en extraer de mis recuerdos la mayor y mejor cantidad de detalles posibles y en ocasiones, espero que no demasiadas para la benevolencia del lector, no lo consigo. Lo cual que se produce entonces una cierta falta de ilación o continuidad en el relato, que a buen seguro no ha de pasar inadvertida para lectores avezados.

Concluimos de lo antedicho que sí, que esta es una historia básicamente auténtica. Quizá algunos pequeños detalles no concuerden con la realidad, bien por las deficiencias de memoria anteriormente expuestas, o bien porque maliciosamente yo los he tergiversado, con la aviesa intención de ocultar en lo posible la identidad de los personajes, pero dejo en manos de algún ocioso investigador el comprobar que tanto por ciento de realidad veraz existe en la novela, aunque yo de mí puedo afirmar que más del noventa.

No tenía yo intención, en principio, de que la obra me saliera tan larga ni que llegara a leerla nadie. Simplemente, al notar que determinados detalles se me iban escapando de la memoria, tuve la osadía de pasarlos al papel, en este caso al soporte informático, para evitar que llegaran a perderse completamente. Pero las circunstancias mandan y la cosa se fue alargando desde que tuve la seguridad de que con esta historia, detallada y pormenorizada disfrutaría leyéndola bastante gente.

Si dice el refrán que “lo bueno, si breve, dos veces bueno” imagínese el lector qué diría el refranero de lo malo, como este prologo lo será sin duda en caso de alargarse cinco líneas más. Concluyo por eso, deseando que tú especialmente disfrutes leyendo y aprendas, pues sé que el conocimiento, como en los sabios, es la máxima aspiración de tu vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario